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miércoles, 5 de mayo de 2010

El auténtico King Kong

        Un estudio de la leyenda del Giganto (King Kong) mediante la ciencia moderna, la tecnología y los relatos históricos. Se cree que el gigantopithecus (el nombre latino de "mono gigante") existió en un periodo entre hace 9 millones de años y 5 millones de años y supuestamente tenía una altura de 3 metros. Algunas pruebas fósiles muestran que podría haber vivido en China o la India. Científicos de diversos campos tratarán de vincular genéticamente al Giganto con las criaturas actuales de todo el mundo. ¿Podría ser "Bigfoot" (Pie Grande) un pariente? Las pruebas forenses, amplias investigaciones científicas, animación en 3D y la reconstrucción del cuerpo del Giganto ayudarán a determinar el verdadero misterio que se encuentra tras este simio prehistórico.

Fue el paleontólogo alemán Ralph von Koenigswald quien halló el molar mencionado, en Hong Kong durante el año 1935. Enseguida reconoció que se trataba de una especie de simio gigante, a cuyo estudio se abocó durante los siguientes cuatro años. Durante la Segunda Guerra Mundial Von Koenigswald fue tomado prisionero, lo cual interrumpió su investigación.


Durante años la medicina china ha trabajado con estos fósiles, conocidos como "huesos de dragón". El valor económico que poseen ha llevado a que los habitantes de estas regiones los recolecten produciendo su desaparición de muchos sitios donde podrían haberse encontrado.






viernes, 23 de abril de 2010

Demonios de las Profundidades

          En las profundas aguas del Golfo de México, en California, se congregan peligrosos y hambrientos depredadores. Los pescadores locales les llaman diablos rojos y pueden ser incluso más aterradores que los propios tiburones. Son los calamares Humboldt. Odisea les presenta un fascinante documental que recoge la misión de un científico investigador de las misteriosas migraciones de estos calamares. Su trabajo pondrá al descubierto aspectos totalmente desconocidos de estas criaturas de presencia majestuosa y cuyo tamaño puede alcanzar el de un humano. La aparición y desaparición periódica de los calamares puede afectar gravemente al ecosistema del Golfo de California así como a las fortunas de los pescadores locales, que dependen del calamar para su sustento. Estas criaturas peligrosas pueden llegar a ser muy agresivas con las otras especies y con ejemplares de la suya propia. Además, el saber popular de la zona incluye historias de horror sobre los pescadores que han caído por la borda entre poblaciones de calamares.



viernes, 12 de marzo de 2010

Revelaciones: El Último Neardental Vivo

Los almas (voz mongola) son un mito originario de Mongolia y el Cáucaso sobre unas criaturas salvajes. La palabra misma significa “hombre salvaje”, se dice que son seres trogloditas, de largos cabellos rojos en todo el cuerpo, frentes abultadas y comportamiento totalmente primitivo. Algunos criptozoólogos afirman que son sobrevivientes del neanderthal.

En el “Libro de Medicina Tibetana” se enumeraron todos los animales conocidos por los tibetanos. No es como el bestiario medieval que contiene seres míticos, este libro contiene solamente animales reales, existentes, científicamente palpables excepto por dos; los yetis y los almas. Es muy extraño que los tibetanos pusieran en un libro que, a pesar de ser antiguo es a todas luces un registro científico de la fauna local, a dos seres mitològicos, a no ser que hayan sido realmente parte de la fauna local.

En 1430, Hans Schiltberger reportó sus avistamientos de estas criaturas mientras era prisionero del Khan mongol. Nikolai Przhevalsky reportó a estos seres en Mongolia en 1871. Hay reportes de exploradores europeos desde 1430.

Según los criptozoólogos el pediatra Iván Ivlovs estudió una familia entera de almas en 1960. En Abjasia, Cáucaso, en 1850, supuestamente una mujer alma fue atrapada. Se habría resistido salvajemente al cautiverio, pero eventualmente fue “domada”. Se le habría llamado Zana y sostuvo relaciones con uno de los hombres de la villa, dando a luz a varios niños que en su mayoría morían muy pequeños.